El entorno
Estamos situados en un pequeño núcleo rural de 24 habitantes, un lugar muy tranquilo rodeado de campos de cultivo y bosques de robles y encinas. Es un paisaje ondulado y amable, donde nuestra familia lleva muchas generaciones trabajando la tierra.
Nuestra historia se remonta muy atrás. Las primeras referencias escritas datan del siglo XI, cuando aquí se levantó un castillo, del cual todavía se conservan vestigios dentro de la actual casa señorial de Cal Farrés. Desde entonces, estas piedras han sido testigos del nacimiento de nuevos edificios y, en definitiva, del pueblo, así como de la adaptación de su gente a las circunstancias y necesidades de cada época. Siguiendo esta misma línea, hemos rehabilitado antiguos edificios y dependencias ganaderas de Cal Farrés para dar lugar a las casas rurales de La Farraja y Les Corts. En esta restauración, hemos procurado respetar al máximo la arquitectura tradicional, buscando el equilibrio entre un ambiente rústico y, a la vez, cómodo y funcional, para poder acogeros y compartir con vosotros estas piedras, paredes y bóvedas que nos legaron nuestros antepasados.
Pero, sin duda, lo mejor es el paisaje que nos rodea. A cada paso descubriréis un mosaico de campos y bosques trabajados por los campesinos, con vistas extraordinarias que os invitarán a dar un paseo en contacto con la naturaleza. Hay caminos y senderos que os llevarán de un lugar a otro, ya sea tranquilamente a pie o en bicicleta.
Nos hace ilusión compartir con vosotros estos cerros que tanto queremos, y estamos seguros de que os acogerán y os harán sentir tan cercanos a la tierra como nosotros.
Nuestra historia se remonta muy atrás. Las primeras referencias escritas datan del siglo XI, cuando aquí se levantó un castillo, del cual todavía se conservan vestigios dentro de la actual casa señorial de Cal Farrés. Desde entonces, estas piedras han sido testigos del nacimiento de nuevos edificios y, en definitiva, del pueblo, así como de la adaptación de su gente a las circunstancias y necesidades de cada época. Siguiendo esta misma línea, hemos rehabilitado antiguos edificios y dependencias ganaderas de Cal Farrés para dar lugar a las casas rurales de La Farraja y Les Corts. En esta restauración, hemos procurado respetar al máximo la arquitectura tradicional, buscando el equilibrio entre un ambiente rústico y, a la vez, cómodo y funcional, para poder acogeros y compartir con vosotros estas piedras, paredes y bóvedas que nos legaron nuestros antepasados.
Pero, sin duda, lo mejor es el paisaje que nos rodea. A cada paso descubriréis un mosaico de campos y bosques trabajados por los campesinos, con vistas extraordinarias que os invitarán a dar un paseo en contacto con la naturaleza. Hay caminos y senderos que os llevarán de un lugar a otro, ya sea tranquilamente a pie o en bicicleta.
Nos hace ilusión compartir con vosotros estos cerros que tanto queremos, y estamos seguros de que os acogerán y os harán sentir tan cercanos a la tierra como nosotros.
























